Ventanas al óleo con vistas al Mediterráneo

Carmen Pi | Ibiza ‘Atardecer en las marismas’, ‘El rinconcito’, ‘Contraluz en el bosque’ o ‘El Reposo’ son tan solo algunos de los cuadros que decoran las paredes del Club Diario durante la exposición ‘Cómo siento mis colores’, una recopilación de obras al óleo realizadas por el pintor madrileño con alma mediterránea Juan Carlos Peña, de 71 años.

Releyendo con atención los títulos de las obras se puede atisbar un poco del estilo de este pintor, que busca plasmar la tranquilidad de la naturaleza y los paisajes a través de los colores del mediterráneo.

Color y luz

«’Cómo siento mis colores’ es la manera que tengo de mostrar la luz del Mediterráneo, que siempre me ha fascinado. Soy de Madrid, pero hace más de 30 años que vivo en Jávea, por lo que los colores alegres y esa luz tan característica salen a relucir en la gran mayoría de mis cuadros», comenta el artista.

Campos de trigo de luces anaranjadas, nubes cargadas de luz en tonos violetas y añiles, un mar en reposo, calmado, sereno, bosques verdes a contraluz o campos de cerezos en penumbra, son escenas que se repiten y entremezclan en los lienzos de Peña, quien con un estilo personal y ligero, se sirve de su técnica de «paisajista lumínico, con tintes de expresionismo e impresionismo (influido por grandes como Vang Gogh y Monet)», para cautivar al espectador y atraparle en la belleza de los juegos de colores. «Para mí la pintura es color. Los cuadros que tienen una base de dibujo un poco fuerte me cansan, por eso intento dejar libertad a la persona para que pueda interpretar, que disfrute del paisaje y le transporte a una zona similar que conozca, y así haga los cuadros un poco suyos», asegura el pintor.

La serenidad del paisaje

Con trazos gráciles e intermitentes, Juan Carlos Peña no es un gran amigo de las líneas rectas, pues asegura que le transmiten agresividad; por el contrario, utiliza las líneas curvas y sutiles de la naturaleza para abrir una ventana al mundo a los espectadores. «Dentro de la temática de mi obra no hay temas conflictivos o sociales, los evito. En mi opinión, creo que bastante conflictivo es el mundo como para colgar imágenes de este tipo en la pared y meterlas en tu casa o en tu entorno. Prefiero temas que aporten tranquilidad y que tengan fondo, que sean como ventanas al mundo, a la serenidad del paisaje», agrega el artista.