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Premio a tres historias únicas

Helen Watson, presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer, el marchador olímpico Marc Tur y la familia Costa-Escanellas, fundadora del Grupo Empresarial Paya, recibieron ayer por la noche los Premis Diario de Ibiza en una emotiva gala en el Club Diario a la que asistieron algo más de 160 personas que les mostraron todo su cariño.

Premio a tres historias únicas

El presidente de Prensa Ibérica, Javier Moll, con Helen Watson, Premio Diario de Ibiza a la Acción Social.

Sacar de una bolsa una cestita llena de lazos rosas. Es lo primero que hace Helen Watson, presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer, al llegar al Club Diario de Ibiza, donde dentro de un rato recibirá el Premio Diario de Ibiza a la Acción Social. La acompañan tres voluntarias que, en un tris, se han puesto los polos rojos de la asociación. Cinco minutos después no queda apenas nadie en la sala de exposiciones que no luzca ya el lazo rosa, símbolo de la lucha contra el cáncer de mama. La escena explica por sí sola el empuje, la energía y la capacidad de convertir en realidad lo deseado de esta inglesa, premiada este año junto al olímpico Marc Tur (Personaje del Año) y la familia del Grupo Empresarial Paya (Iniciativa Empresarial).

Premio a tres historias únicas

La vicepresidenta del Consell de Formentera, Ana Juan, entrega la estatuilla a Carmen Escanellas (Grupo Paya), rodeada de sus hijos y sus nietos. JUAN A. RIERA

«Personas únicas», las definirá, dentro de un rato, la periodista Elena Gregori, presentadora de la gala, que a falta de unos minutos para que se cierren las puertas del auditorio, está concentrada en sus papeles. Fuera, el photocall es un hervidero. Saludos, felicitaciones, reencuentros, conversaciones, abrazos, encajes de manos… Los más de 150 invitados pasando, y posando. Entre ellos, los premiados, sus familias, las autoridades, los directivos de Prensa Ibérica y Diario de Ibiza y los representantes de los patrocinadores y colaboradores de la entrega de los premios: Facsa, los consells de Ibiza y de Formentera y los ayuntamientos de Santa Eulària, Sant Antoni, Sant Joan y Ibiza, a través de su Patronato de Música, y la Unión Deportiva Ibiza. También el flamante obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas Prats, en su primer acto tras ser nombrado, que recibe casi tantas felicitaciones como los protagonistas de la noche.

Premio a tres historias únicas

Marc Tur recoge el Premio Diario de Ibiza al Personaje del Año de manos del presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí. JUAN A. RIERA

La directora de Diario de Ibiza, Cristina Martín, destaca lo «especial» de una noche «en la senda de recuperar» aquella normalidad en la que «eran habituales los besos y los abrazos» y no era necesario «imaginar las sonrisas debajo de las mascarillas». Un discurso en el que recuerda el «año y medio de miedo, desesperación, incertidumbre y dolor», destaca la «forma módélica» en la que el sistema sanitario ha resistido la presión asistencial y anima a «aprovechar el frenazo impuesto por la pandemia» para «reflexionar sobre los límites de crecimiento» en las Pitiusas. Martín se dirige a cada uno de los premiados. Al atleta Marc Tur —«un cuarto puesto en los Juegos Olímpicos que para nosotros es una enorme medalla»—, a la familia que montó el Grupo Empresarial Paya —«supieron ver la transformación sin vuelta atrás que iba a representar el turismo»— y Helen Watson —«la mujer a la que numerosos profesionales sanitarios daban las gracias una y mil veces en un vídeo»—.

«Los premiados personifican los valores del sacrificio, el afán de superación y la profesionalidad», indica Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, en su discurso, en el que señala «los casi 130 años de pasión por el periodismo» de Diario de Ibiza y destaca el lanzamiento esta misma semana de El Periódico de España. Un proyecto que es una nueva parada en el «camino a la inversa» del grupo editorial, que, junto a Arantza Sarasola, vicepresidenta de Prensa Ibérica, ha apostado «siempre por la cercanía» y que, tras «llenar el territorio» con 25 diarios, pone en marcha ahora un rotativo nacional.

«No soy muy buena actriz», bromea Helen Watson tras recibir, de manos del presidente de Prensa Ibérica, su galardón, mientras se prepara las tarjetas de su discurso, que lee mientras su hija, Raquel, la graba, emocionada. «Este premio pone en valor el trabajo de 20 años», indica Watson, que destaca el tiempo que dedican los voluntarios y los socios. «Sin su solidaridad y amistad nada habría sido posible», comenta Watson, a la que algunos sanitarios definen como «hada madrina», por todo lo que ha conseguido para los enfermos de cáncer. «Hemos logrado mucho, pero nos queda mucho por hacer», concluye la presidenta de IFCC, que, emocionada, se olvida la pequeña escultura de bronce diseñada por Pedro Hormigo en el escenario.

La familia Costa-Escanellas, de Grupo Paya, sentadas en la primera fila del auditorio, se emociona al ver, en el vídeo de presentación, a su padre, Pepe, y su hermano, Isidoro, fallecidos el último año. Con el corazón aún encogido suben al escenario al completo: la madre, Carmen Escanellas; los hijos, Vicente, Pepe y Juanma, y los nietos, Joan y Carmen. La matriarca ríe al darse cuenta de que no puede con el peso del galardón, que le entrega la vicepresidenta del Consell de Formentera, Ana Juan, que esta tarde se convertirá en presidenta. A Juanma Costa, que habló en nombre de la familia, se le rompe la voz al recordar a su padre y a su hermano. Los aplausos del público le dan unos segundos para recuperarse. «Es un premio a una historia de arraigo, a una labor de décadas», indica antes de recordar la «disciplina y la iniciativa» que les inculcaron sus padres. «El camino no siempre ha sido fácil, pero ha habido tiempos divertidos», señala antes de rememorar cómo su padre se mezclaba con los albañiles o cuando iba a la Fonda Pepe a recuperar las motos que habían cogido «sin permiso» personajes que ahora son conocidos en todo el mundo, historias que despiertan las risas de los asistentes, los mismos que contemplan, ojipláticos, cómo Marc Tur, después de recibir el premio de manos del presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, se saca del bolsillo del traje dos recortes de Diario de Ibiza con los que teje su discurso de agradecimiento. El olímpico ibicenco despliega el primero. Amarillento. De 2009. «Es la primera vez que hablaron de mí», señala leyendo el titular: «Marc Tur, bronce en el Prat de Llobregat». Y, entonces, el atleta despliega una segunda hoja. Del 15 de diciembre de 2011. «Es muy especial», comenta. Y es que es la primera entrevista en la que Tur confiesa su sueño de participar en los Juegos Olímpicos de 2020. «No había salido nunca de Ibiza, era un júnior de nada», comenta, contemplando la vieja página de Diario de Ibiza, el deportista, que dedica unas cariñosas palabras a su familia y a su entrenador, Mariano Riera: «Si él no me hubiera dicho que probara la marcha no habría pasado nada de esto». «¡A París 2024!», concluye.

El atleta es el más buscado en los jardines del diario, durante el cóctel, que se celebra después de que el Cor Ciutat d’Ibiza cierre la entrega de los Premios Diario de Ibiza con su interpretación de la popular ‘Cantares’, de Joan Manuel Serrat (la formación también ha inaugurado la noche con la tradicional ‘Bona nit, blanca roseta’). Muchos de los asistentes quieren una foto con él. Con el olímpico. Con el ibicenco que rozó la medalla de bronce. Con el personaje del año.

Grupo Paya: de un taller de bicicletas a una potente empresa familiar

El premio a la Iniciativa Empresarial de Diario de Ibiza de este año ha recaído en el Grupo Paya, un conglomerado de empresas de la misma familia y que abarca distintas actividades: hoteles, alquiler de vehículos, comercio y un buen paquete de bienes raíces (inmobiliarios), tanto en Formentera como en Ibiza. Incluso ahora, tal y como avanza Juanma Costa, al frente de Paya Hotels, se lanzan al mundo de la náutica y han presentado una oferta a la concesión de la dársena de Llevant del puerto de la Savina. También prevén ampliar su capacidad hotelera con la construcción de un nuevo hotel en es Pujols, sin fecha, que están tramitando administrativamente, y otro hotel, en la misma zona, en el que son socios.

Carmen Escanellas Palerm es la madre y viuda de José Costa Mayans, ‘Pepe Paya’, (falleció en febrero de este año por coronavirus), un emprendedor local que prácticamente de la nada consiguió crear uno de los grupos empresariales más importantes de la isla. Ha criado a cuatro hijos y a sus 80 años se siente orgullosa de lo que ha conseguido su familia y muy agradecida por el premio de Diario de Ibiza.

Grupo Paya: de un taller de bicicletas a una potente empresa familiar

Carmen Escanellas Palerm. | C.C.

Para los que conozcan a los Paya son un ejemplo de cómo convertir una familia en una potente estructura empresarial que actualmente controla 700 camas, en distintos establecimientos hoteleros de Formentera, entre ellos el único hotel de cinco estrellas, en la isla, el Five Flowers. Además tienen una importante empresa de alquiler de motos y son socios de otra de coches. El grupo posee locales comerciales en varios pueblos de Formentera e incluso en Vila. Calculan que, en plena temporada turística, llegan a crear unos 250 puestos de trabajo.

Carmen Escanellas, natural de Ibiza, recuerda cómo empezó ese periplo junto a su marido, justo cuando se casaron en 1963: «Le conocí en la Savina, paseando, tenía yo unos 18 años, venía con mi tía que estaba en el Hostal la Savina y al final me quedé trabajando hasta que tuve 24 años, cuando me casé con Pepe, justo el día de mi cumpleaños, el 17 de noviembre». «Empezamos en una tienda pequeñita y Pepe empezó a trabajar, poco a poco, reparaba bicicletas, motos y luego también alquilábamos».

Grupo Paya: de un taller de bicicletas a una potente empresa familiar

Pepe ‘Paya’ recibe el premio de la Cámara de Comercio. | D.I.

Pero resultó que el viaje de novios que hicieron a Mallorca, se convirtió también en una oportunidad de negocio: «Fuimos a un almacén grande de Palma y empezamos a comprar cositas para vender, cosas de cocina y también juguetes y esa misma Navidad todo lo que compramos lo vendimos», recuerda emocionada.

Luego fueron a más: «Íbamos a Barcelona, a las ferias, para comprar cosas más grandes y fuimos creciendo, poco a poco, incluso fuimos los primeros repartidores de butano de la isla», rememora.

En 1964 nace el primero de sus cuatro hijos, Vicente, al año siguiente llega Isidor (fallecido en 2019) y años después llegarían Pepe y Juanma. Carmen, además de la crianza de sus hijos, se encarga de la tienda, que se amplía con una sección de instalaciones eléctricas y fontanería, aunque poco después deja de ofrecer estos productos.

Grupo Paya: de un taller de bicicletas a una potente empresa familiar

Vicente, Joan (sobrino), Pepe, Carmen, Juanma y Carmen (sobrina), miembros del consejo familiar del Grupo Paya. | C.C.

El desarrollo turístico del Grupo Empresarial Paya comienza en 1971 con la construcción de los apartamentos Paya, en es Pujols, que abren dos años más tarde con 36 plazas. Ese es el embrión de lo que actualmente es la empresa Paya Hotels, que forma parte del grupo familiar. Carmen Escanellas señala que todo el desarrollo hotelero «fue cosa de Pepe, porque su padre tenía un terreno, aquí en es Pujols y había montado un quiosco, se ve que eso le animó y empezaron a hacer apartamentos».

Recuerda que su marido ya tenía un taller de bicicletas en Sant Francesc, con una planta piso para vivienda. Esa casa la compró el padre de Pepe ‘Paya’ en 1955, después de vender un terreno en es Pujols. El taller de reparaciones comenzó a funcionar en 1957 y desde los inicios lo gestiona Pepe Costa, ‘Pepe Paya’. Carmen explica que ella ha trabajado igual que todas las mujeres de su generación en Formentera, y que además de criar a los hijos y ocuparse de la casa, trabajaban en el sector hotelero, en su caso en el negocio familiar.

El presente y el futuro

Juanma Costa, actual presidente de la Asociación Hotelera de Formentera, es uno de los cuatro hijos de la familia y está al frente de los hoteles, aunque señala que el consejo familiar, que se reúne periódicamente, es el que toma las decisiones. Por eso insiste en que habla en nombre del grupo de empresas.

Actualmente cuentan con 291 habitaciones lo que representa casi 700 camas, repartidas entre los tres grupos de apartamentos: Paya I, Paya II y Portu Saler, y los hoteles Blanco y Five Flowers (es Pujols).

Juanma Costa desvela algunos de los secretos que guían la gestión del grupo: «El espíritu de la empresa es la moderación en el endeudamiento; es cierto que ha habido un endeudamiento mayor por este hotel [Five Flowers], pero la idea es siempre mantener la estabilidad en caso de que vengan las cosas mal». Apunta que su fórmula no es tanto la moderación en el gasto sino que evita «el apalancamiento, se trata de estar poco endeudados, de tal forma que nunca debamos más de lo que podemos pagar, buscamos la estabilidad pero podríamos crecer el doble, pero esa no es la filosofía que nos han enseñado».

Grupo Paya: de un taller de bicicletas a una potente empresa familiar

Fachada principal del hotel de cinco estrellas en es Pujols. | GRUPO PAYA

Detrás del premio que recogerá la familia Paya en la gala de Diario de Ibiza del 14 de octubre hay personas que no les acompañaran. Uno de ellos es el fundador del grupo, José Costa Mayans, así como Isidor Costa, médico de Formentera, que falleció en 2019, pero que deja dos hijos: Joan Costa y Carmen Costa, que le han relevado en la empresa familiar.

Juanma Costa apunta que aprendió de su padre «la responsabilidad, el trabajo y el emprendimiento»: «Él se ponía un reto y lo conseguía, cuando le íbamos a consultar nos decía: ‘lo que digáis y punto’, pero él lo controlaba todo».

Respecto al año de pandemia asegura que «un año de pandemia se puede aguantar, hemos recurrido a los bancos, avalados por los ICO, y luego los ERTE han ayudado al trabajador».

Respecto al futuro señala: «Tenemos proyectos hoteleros, uno cerca de la rotonda [de es Pujols a ses Salines] pero estamos en trámites y no hay fecha. Una empresa nuestra, Formentera Future Investments, también se ha presentado al concurso público de la dársena de Llevant del puerto de la Savina, veremos qué pasa».

Marc Tur, atleta olímpico: «La vida me ha cambiado mucho desde los Juegos, ha sido un antes y un después»

La participación del marchador de Santa Eulària en Tokio se ha convertido en el mayor hito del deporte pitiuso, pues su cuarta plaza tras cerca de cuatro horas de durísima carrera ha quedado ya grabada para la historia. 

Marc Tur Picó (Santa Eulària, 30-11-1994) se ha convertido por méritos propios en el Personaje del Año en los premios Diario de Ibiza 2021 y su nombre figurará en los libros de historia del deporte pitiuso tras la hazaña protagonizada en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio. El marchador de Santa Eulària debutó en el mayor evento deportivo del mundo con una actuación homérica, después de perder las medallas en los 50 kilómetros marcha en una recta final dramática que ya es historia viva del atletismo español.

Marc Tur, atleta olímpico: «La vida me ha cambiado mucho desde los Juegos, ha sido un antes y un después»

Marc Tur posa sonriente para la entrevista en las instalaciones de Diario de Ibiza.

¿Qué ha hecho Marc Tur desde aquel histórico cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio?

Ya he empezado a entrenar, no han sido todo vacaciones. Al llegar fue un aluvión de entrevistas, de homenajes, ir de un sitio para otro, estuve bastante ajetreado. No estoy acostumbrado a tanto acto y tanta entrevista [risas]. Luego me fui de vacaciones completas a México, me ha ido muy bien, y pasé por Madrid, donde tenía varios actos, y aquí empezando a entrenar, iniciando poco a poco la pretemporada y haciendo pequeñas escapadas.

Marc Tur, atleta olímpico: «La vida me ha cambiado mucho desde los Juegos, ha sido un antes y un después»La imagen ya icónica de Marc Tur en los Juegos.

¿Vio por fin la carrera por televisión? ¿Qué sensación le quedó tras perder la medalla en los últimos metros?

Sí, por un lado es cierto que los comentaristas se volcaron mucho en mí, durante toda la carrera me apoyaron, eso se agradece. Y luego la parte más personal, el ver que la estrategia era muy buena, pero me faltó un extra de fuerza al final. Pero fue como lo sentía, en esa competición lo di absolutamente todo, podría haber cambiado cosas, pero no sé si habría mejorado mi clasificación. Pequeños errores te hacen perder una medalla, pero en mi caso el error fue mínimo, llegué al límite de mis fuerzas, lo vi en la pantalla. No tengo esa frustración, al contrario, me motiva verme ahí delante tan cerca de la medalla. Me da más fuerzas de cara a próximos campeonatos.

¿Verse entre los mejores, le da más fuerzas para seguir luchando por el sueño de la medalla olímpica?

Sí, se ve más cerca, estoy empezando a entrenar y siento esa motivación extra después del año vivido. Después del Europeo, que fue de 10, y los Juegos, que lo puntúo con un 9, tengo que seguir en esa línea: motivado pero sin perder de vista que también está la técnica, el trabajo, esfuerzo, sacrificio y vuelvo a entrenar de cero. Con mi entrenador también estamos avanzando, ambos hemos mejorado juntos, me conoce mejor, mis puntos fuertes y débiles, y tengo mas experiencia. Si el cuerpo me lo permite, espero estar ahí delante en los siguientes campeonatos.

« Si el cuerpo me lo permite, espero estar ahí delante en los siguientes campeonatos» « Lo difícil es mantenersepero creo que puedo mejorar un poco más. Como cambia la distancia (35km), creo que me beneficiará»

Pocos atletas a su edad habían estado tan cerca de las medallas en los 50 km marcha. Sin parecer osado, ¿cuántas opciones hay de ver a Marc Tur campeón del mundo o campeón olímpico en un futuro?

Ojalá que existan esas opciones. Ahora quiero ir para adelante, de cuarto a primero solo hay tres puestos y es difícil, el margen de mejora se estrecha, pero espero tener unos cuantos años para estar en el mejor estado de forma de mi vida. Lo difícil es mantenerlo, pero creo que puedo mejorar un poco más. Como cambia la distancia, creo que me beneficiará.

Para ello debe adaptarse a la distancia de 35 kilómetros, ya que se suprime la de 50. ¿Le puede ir incluso mejor para sus condiciones?

Yo creo que sí, me da pena porque para la distancia de 50 km he cogido la experiencia y los kilómetros suficientes para afrontarlo, pero pienso que mis condiciones físicas y psicológicas me benefician respecto al resto en los 35 km. En 2014-15 competí en 35 y no se me dio mal, a ver ahora porque no lo he vuelto a hacer en competición. Pero tengo buenas sensaciones y mi entrenador también me lo ha dicho.

¿En qué ha cambiado o cambiará su vida tras la actuación tan estelar y mediática que protagonizó en Tokio?

Me ha cambiado mucho, ha sido un antes y un después. Mediaticamente me ha cambiado mucho, a nivel local es exagerado: antes me conocían los más cercanos y ahora me saluda mucha gente cuando me ve entrenar, como 10 coches en media hora. La gente de Ibiza más cercana ha visto esta evolución, me felicitan por la calle entrenando y eso se agradece. Luego a modo de entreno tengo una motivación extra, no veo el lado negativo a quedar cuarto, sino el positivo. Creo que puedo mejorar posiciones.

« Durante estos años he madurado mucho psicológicamente y tengo muy en cuenta que ahora la presión va a ser mucho mayor» « Con 14 o 15 años cuando me hicieron la primera entrevista en el recinto de Diario de Ibiza me parecía llegar a lo más alto»

También tuvo mucha repercusión su alegato a favor del colectivo LGTBI.

Sí, a raíz de darle voz tuve una charla en Santa Eulària en la jornada del Orgullo; en Madrid me dieron un premio al deporte y la visibilidad LGTBI. El Consejo Superior de Deportes (CSD) lucha contra la homofobia y yo estoy ahí para lo que necesiten. Tengo actos y cosillas. Lo que más me choca es la cantidad de gente que me ha escrito de todo tipo de colectivos.

Después de semejante éxito deportivo, ¿se siente preparado para saber gestionar los éxitos y fracasos deportivos que puedan llegar?

Yo creo que durante estos años psicológicamente he madurado mucho, lo he trabajado mucho y tengo muy en cuenta que ahora la presión va a ser mucho mayor. Antes podía tener un poco de presión mediática por ir a un Mundial o los Juegos, pero ahora con ese cuarto puesto, siendo la mejor actuación en la historia del atletismo balear, son muchos niveles y ahora tengo esa presión de tener que estar delante. Voy a intentar que esa presión me afecte lo mínimo y sobre todo continuar como hasta ahora y trabajando con mi psicóloga deportiva. Este es un trabajo muy físico pero también mental, de gestionar las emociones y ahora van a multiplicarse. Creo que podré con ello y si no salen las cosas, esto es deporte, no siempre se puede estar arriba y algún día acabará. Esto no es para siempre y tengo otra vía como la medicina, pero me quedan muchos años, espero. No me da miedo ni vértigo, me dará pena pero la vida continúa, hay otros ámbitos en mi vida que me faltan.

El marchador olímpico recibe mañana el Premio Diario de Ibiza al Personaje del Año por su actuación en Tokio

Su pueblo le rinde un homenaje, ponen su nombre a la pista de atletismo de Santa Eulària, y ahora el premio a Personaje del Año de Diario de Ibiza. Qué etapa tan bonita, ¿verdad?

Es espectacular, cómo se ha volcado el pueblo y la isla en todos los aspectos, desde que llegué aquí en el aeropuerto, el homenaje, ahora poner mi nombre a la pista que nunca me lo había planteado. La pista donde empecé y estuve tantos años, más de 10. Siempre que vuelvo a Ibiza me paso por la pista aunque se me queda pequeña. Y el premio es todo un honor, que me den este premio de Diario de Ibiza me enorgullece mucho y me parece muy bonito porque me acuerdo con 14 o 15 años, cuando me hicieron la primera entrevista en el recinto del Diario, que me parecía llegar a lo más alto. Hemos estado mucho en contacto, cada vez más, ha sido un aliado de todo lo que hacía para transmitirlo a la gente. Estoy súper agradecido y no me lo imaginaba.

¿Sus resultados le han abierto puertas de clubes o patrocinadores importantes?

Por ahora estoy empezando negociaciones, tampoco me ha llegado un aluvión de patrocinios. De clubes me ha llegado, pero mi intención es quedarme con la Peña Deportiva. Lo tengo clarísimo no me voy a cambiar de club porque me han apoyado durante tantos años… incluso en los más oscuros, y representar a mi pueblo me puede más que otros factores. De patrocinadores ha llegado alguna oferta pero me toca llamar a las puertas. Esto no es fútbol ni baloncesto.

¿Cuáles son sus próximos retos deportivos?

Lo más grande que tengo en 2022 es en julio el Campeonato del Mundo, en Eugene, en Oregón (EEUU). Se tendría que haber celebrado este año pero como lo retrasaron pues será el año que viene. Es la más importante; luego el Europeo de atletismo en agosto, pocas veces coincide; y antes, en marzo, el Campeonato del Mundo por equipos de marcha, en Omán. Intentaré correr en el 35 km, queda relativamente poco para esa prueba pero se adelanta por el calor. Llego con ganas, con ilusión, los 35 va a ser una nueva experiencia y espero poder mejorar mi marca en 20 km que llevo muchos años intentando mejorarla y se me resiste. Competir en 20 km espero que me favorezca y que pueda mejorar mi registro.

Helen Watson: Una mujer volcada en la ayuda a los enfermos de cáncer y la prevención

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El Premio a la Acción Social ha recaído en Helen Watson, que preside la asociación Ibiza y Formentera contra el Cáncer desde 2009, de la que ya era socia activa desde 2005. Watson ha trabajado de forma incansable y altruista durante años para mejorar la atención y los tratamientos a los pacientes de cáncer de las Pitiüses, al frente de varias decenas de voluntarios que han logrado notables avances, en estrecha colaboración con el Área de Salud de las Pitiüses y especialmente con el servicio de Oncología. Un hito, logrado con la lucha conjunta de otras asociaciones de todo tipo de la isla agrupadas en una plataforma, fue la implantación del servicio de radioterapia en Can Misses en enero de 2016, que evitó los dolorosos viajes a Palma de los pacientes con cáncer. 

Una de las líneas de actuación de IFCC es fomentar la sensibilización mediante campañas para lograr la detección precoz del cáncer. Así, la asociación impulsó con sus fondos el programa de cribado de cáncer de colon en Eivissa y Formentera, el servicio de mamografía de detección del cáncer de mama y la consulta de fisioterapia para linfedema (financió la contratación de una especialista desde 2016 a 2019), tres servicios muy importantes que posteriormente ha asumido la sanidad pública.

El dinero que aportan los socios y el que recauda la asociación mediante diversos eventos se destina a proyectos como la adquisición de vehículos para la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Can Misses, la compra de equipos para colonoscopias en el Hospital de Formentera, la compra de 16 sillones para los pacientes del hospital de día Oncohematológico, televisores con auriculares para la sala de quimioterapia o la elaboración y difusión de guías de consejos y cuidados para pacientes oncológicos, entre otras acciones como la ayuda, económica si es necesario, a enfermos y sus familias. IFCC también ha financiado la humanización de las salas habilitadas en la planta de Oncología del Hospital Can Misses para que sean menos intimidantes para los pacientes que acaban de ser diagnosticados de cáncer, y además tener espacios más amables para las personas derivadas a cuidados paliativos y sus familias. Otra de las iniciativas de IFCC es hacer cojines en forma de corazón para aliviar el dolor de las pacientes con cáncer de mama recién operadas.

El empuje de Watson y su carácter entusiasta e incombustible impregnan toda la acción de IFCC

El empuje de Watson, su capacidad para embarcar en sus proyectos a una multitud de voluntarios y su carácter entusiasta e incombustible impregnan toda la acción de IFCC. Helen Watson trabajó durante 28 años (desde 1981 hasta 2009) para el consulado británico de Eivissa. Primero fue la secretaria, tras dos años la ascendieron a procónsul, luego a vicecónsul y en 2004, a cónsul británica.

En su época en el consulado empezó a participar en eventos y fue cuando se involucró en Ibiza y Formentera contra el Cáncer, así como en Age Concern, asociación dedicada a ayudar a personas mayores y vulnerables, y que la nombró socia vitalicia en 2008.

Watson se muestra especialmente orgullosa del proyecto piloto del cribado de cáncer de colon. “Para nosotros este cribado era muy importante para la detección precoz de cáncer de colon, donde hay una tasa de supervivencia del 80% de los casos si se descubre a tiempo”, explica Watson. La primera reunión sobre este proyecto con el Hospital Can Misses fue en 2011, y el programa piloto empezó en 2013 en Sant Antoni y parte de Sant Josep. La asociación lo financió durante 2013 y hasta finales de 2014, cuando el Ib-Salut se hizo cargo de estas campañas de detección precoz de tumores. La asociación donó un equipo de endoscopia al hospital de Formentera para que los residentes de la isla no precisaran tuvieran que viajar a Eivissa.

Registro de tumores

Ahora, el próximo objetivo de IFCC es crear un registro de cáncer en Eivissa y Formentera para saber qué tipos de cáncer hay en las Pitiüses, dónde se registran (edades de los pacientes y su lugar de residencia) «para entender el porqué», explica Watson, y saber dónde hay que reforzar la ayuda, así como poder planificar adecuadamente los servicios oncológicos actuales para los residentes en las Pitiüses. «Los proyectos de detección del cáncer son un objetivo clave para nuestra asociación, ya que salvan vidas al mismo tiempo que nos educan a todos sobre la salud y el cuidado frente al cáncer», asevera Watson.

Helen Watson, presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer (IFCC): «El enfermo de cáncer siente que no tiene derecho a sentirse mal»

Helen Watson, presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer (IFCC) se queda a medio camino de un abrazo. «No sé si puedo», justifica. Echa de menos los abrazos y los besos perdidos durante la pandemia, que si ha sido dura para todos aún lo ha sido más para quienes estaban enfermos de cáncer. O para quienes tenían muy cerca a uno. Hace doce años que Watson está al frente de la entidad, con la que empezó a colaborar cinco años antes, cuando era cónsul británica en Ibiza. El jueves por la noche recibirá el Premio Diario de Ibiza a la Acción Social por su labor para ayudar a los enfermos de cáncer y sus familias. Desde IFCC lucharon por que hubiera radioterapia en la isla, ofrecen ayudas económicas a los enfermos que las necesitan, pusieron en marcha el cribado de cáncer de colon y la unidad de linfedema, editan guías sanitarias, han asumido el coste de mejoras en el hospital para usuarios y profesionales de Oncología… «No podemos estar sin Helen Watson», aseguraron el año pasado en el Hospital Can Misses, donde le entregaron el premio Codo con codo.

Helen Watson, presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer (IFCC): «El enfermo de cáncer siente que no tiene derecho a sentirse mal»

Helen Watson, durante la entrevista. Vicent Marí

Doce años ya al frente de IFCC, cuando echa la vista atrás, ¿qué se le pasa por la cabeza?

Pues que hemos llegado muy lejos, que estamos llegando lejos. Hemos mejorado algunas cosas del cribado de cáncer de colon, donde sabes que puedes salvar una vida. El cribado de cáncer de mama funciona muy muy bien, estamos muy contentos porque la gente está recibiendo sus cartas para acudir, pero estamos teniendo un problema: que mucha gente se ha mudado y no ha cambiado su dirección. Y al no hacerlo no le llegan las cartas y luego nos llegan las quejas de que no reciben el aviso para la mamografía. Cuando hacemos la investigación vemos que en casi todos la dirección no es correcta. Queremos hacer un proyecto, tenemos que hablar con Salud para ver cómo lo hacemos, de una especie de censo. Está pasando también con el cribado de cáncer de colon, que no llegan las cartas.

Es que mucha gente, aunque se mude, no cambia la dirección en Salud para que no le cambien el médico de familia.

Sí, lo sé. Pero es importante porque se está perdiendo la información. Estamos luchando para hacer cribados y ellos no cumplen con sus deberes.

Igual se podría proponer que lo pidan directamente en los centros de salud.

Sí, claro. Hay que buscar la fórmula. Es uno de los proyectos que podemos hacer ahora porque no nos van a costar mucho dinero, porque como no hemos podido hacer apenas ningún evento en este tiempo las cuentas bancarias se están quedando muy reducidas. Hemos hecho pequeñas cosas, como paseos. Mira, ahora mismo me ha llamado Margaret, una mujer que dos o tres veces al año organiza paseos pequeñitos, hizo uno el 9 de octubre y me ha dicho que ha recaudado 960 euros. ¡Es mucho! También hay gente que nos hace aportaciones, tenemos las huchas y los socios, que son muy importantes. Sólo son diez euros al año. Es muy poquito.

Deduzco que no podrán organizar este año tampoco su gran fiesta de Navidad, ¿no?

No, no podremos porque esa fiesta tardamos seis o siete meses en organizarle. En enero era imposible, en marzo parecía que sí, en abril aún había problemas, luego llegó otra ola… Será la segunda vez que no la hacemos y esperemos que el año que viene la podamos volver a organizar. Lo necesitaremos. Es donde de verdad hacemos el dinero. Hasta la fecha de hoy no hemos tenido que pedir ninguna ayuda del Consell.

¿Cuál es su situación ahora?

Estamos ayudando a mucha gente con aportaciones económicas directas. Siempre lo hemos hecho, pero hay mucha más demanda porque la gente no ha podido trabajar con el coronavirus. Si a eso le sumas el incremento del coste de la vida, la vuelta al colegio… Tenemos un 45% más este año de peticiones de ayuda económica.

Cuando ve esto…

Es una vergüenza. Es una vergüenza que una asociación tenga que ayudar en estas cosas, la verdad.

¿El coronavirus ha retrasado los diagnósticos de cáncer?

Nosotros no hemos recibido ninguna queja sobre esto. Conozco gente a la que la han llamado para sus pruebas oncológicas. Te hablo de aquí, de Ibiza y Formentera, que es donde estamos. He visto lo que se dice de otros sitios, pero aquí a nosotros no nos ha llegado ninguna queja sobre esto.

¿De qué proyecto se siente más orgullosa?

Del cribado de cáncer de colon. Sin duda. Bueno, y también de la unidad de linfedema. Hablamos poco de este problema. Fue la doctora Sausan Sayed, de Rehabilitación, la que nos preguntó a ver si podíamos ayudar a montar la unidad. Investigamos y vimos que había lista de espera, faltaban fisioterapeutas. Pagamos uno durante dos años y medio. Se frenó la lista de espera y se daban más sesiones para la gente que ya estaba recibiendo tratamiento. No había lista de espera. Tras esos dos años y medio el Ib-Salut asumió ese proyecto y no hemos recibido noticia alguna de que no esté funcionando bien.

¿La situación de los enfermos de cáncer en las Pitiusas ha cambiado en estos doce años?

Siempre se puede mejorar. Mi padre siempre decía que había que ponerse un nueve porque si se ponía un diez no hay espacio para mejorar. En serio… He visto que la humanización al atender a los pacientes de cáncer ha mejorado muchísimo. Las enfermeras son muy buenas y hay más cariño. Y tampoco existe tanto miedo a hablar del cáncer y eso es bueno. Pienso que en estos doce años eso ha cambiado mucho, la palabra cáncer, lo que implica. Hay más detección precoz. La mamografía hasta la fecha de hoy funciona de maravilla, tenemos bastantes oncólogos en Can Misses y también en la Policlínica. Está mejor la situación, pero aún tenemos que llegar mucho más lejos.

¿La radioterapia es lo más importante que se ha conseguido para los enfermos de cáncer en los últimos años?

Sí, la radioterapia ha sido una bendición de Dios. Eso de tener que ir a Palma para cinco minutos de tratamiento… Coger un vuelo, dormir allí… Eso ha sido muy importante para la gente de Ibiza y Formentera.

Ese margen de mejora del que hablaba antes, ¿dónde cree que está?

De verdad creo que estamos yendo bien en el trayecto, pero hay que avanzar en algunas cosas. Mira, el 90% de las mujeres que reciben la carta para las mamografías, se la hacen, pero los hombres, con el cáncer de próstata, no. Es un cáncer que, en el hombre, está a la par con el de mama en la mujer, pero hay que educar a los hombres para que se cuiden y reconozcan cambios en su cuerpo y, en ese caso, no tener miedo a ir al médico. Mejora la supervivencia y reduce las secuelas. Cuando salgamos de este bache de financiación seguramente el próximo proyecto se centraría en educar a nuestros hombres sobre la importancia de cuidarse y de ir al médico.

La presidenta de Ibiza y Formentera Contra el Cáncer posa fuera del hotel que les hace las veces de sede. Vicent Marí

Seamos francas, cuando te dicen que tienes un cáncer hay miedo. ¿Ese miedo ha cambiado? ¿Se gestiona mejor?

Sí, es así, el cáncer da miedo. Creo que aún la gente no habla todo lo que debería con su familia cuando le diagnostican un cáncer. Los psicólogos pueden ayudar muchísimo ahí, o hablar con otra persona que ha tenido un cáncer. Al principio, cuando te lo diagnostican, te quedas en un limbo, en shock. Es muy importante no mirar internet, eso no ayuda, todo lo contrario, da pesadillas y ansiedad. La gente no habla con sus familias para no asustarlos ni preocuparlos. Les preguntan cómo se encuentran y los enfermos siempre dicen que están bien. Pero no lo están. No están nada bien. Se les pasan muchas cosas por la cabeza y todas muy fuertes.

Muchos enfermos de cáncer confiesan eso, precisamente, que con el discurso épico que envuelve la enfermedad, sienten que no pueden reconocer que no están bien.

Sí, es así. Sienten que no tienen derecho a llorar, a sentirse mal, a estar enfadados. Tienen derecho a llorar, y a llorar con su familia para que ellos entiendan un poco qué está pasando esa persona, porque es muy complicado comprender lo que siente un enfermo de cáncer. Y eso es precisamente por esto, porque hay este muro de decir «estoy bien», «no te preocupes». Y no lo están.

¿Cómo va el proyecto del registro de tumores? Es algo que creo que se pide desde hace veinte años.

Pues seguimos igual. Cuando nos pongamos las pilas, después de Navidad, vamos a empezar otra vez a reclamar el registro de tumores de Ibiza y Formentera. Esto permitiría saber si hay más cáncer de mama aquí que en Mallorca, por ejemplo, en función de la población y, en ese caso, saber si se debe a que se está detectando más tarde. No tenemos ni idea de cuántos casos de cáncer de próstata hay. Y nos gustaría saberlo. Queremos saber los tipos de cáncer que estamos detectando en las Pitiusas y si vemos que alguno de ellos es alto, pensar una campaña de detección precoz. Todo el mundo habla de cáncer de mama, pero hay muchos tipos de cáncer y tenemos que saber dónde poner nuestro granito de arena, porque hay muchos.

También hay cánceres que no son tan frecuentes pero cuya mortalidad es muy elevada.

Sí, así es. Hay algunos que son terribles. Tampoco sabemos cuántos casos tenemos aquí de cáncer de pulmón, para el que estaría bien organizar una campaña en colegios e institutos para prevenir que empiecen a fumar. Queremos saber también cuántos cánceres de piel hay y quizás poner en marcha un proyecto que tenemos pendiente sobre tomar el sol. De hecho, creo que las campañas de sol, dieta sana y fumar se podrían abordar de forma conjunta.

Cuando se habla de cáncer, en general se centra todo en la parte médica. ¿Se olvida el impacto económico, psicológico y social que tiene un diagnóstico de cáncer en una familia?

Sí, y tiene muchísimo impacto. Es un problema importante. Hay ayudas para personas que no pueden trabajar, pero se olvidan del cáncer, de la gente que lo tiene, del efecto que tiene la enfermedad en la familia. El afectado deja de trabajar, pero muchas veces otra persona tiene que abandonar su trabajo para cuidar de esa persona enferma. Afecta a los niños también. Hay que trabajar mucho en esto, en ayudas sociales.

¿Crear ayudas económicas o pensiones temporales?

Exacto, una pensión temporal, en este caso, sería necesario. Tres meses, seis meses, un año. Lo que fuera necesario para evitar la situación económica en la que se quedan las familias.

Recuerdo una enferma de cáncer de mama, autónoma, que tenía una peluquería. Durante el tratamiento no pudo trabajar y, al acabar, con linfedema, tampoco. Perdió la salud y su medio de vida.

Así es. Terrible. A enfermos con este tipo de situaciones son a los que estamos ayudando económicamente desde la asociación. Van a los ayuntamientos y les dan unos bonos para ir a comprar, está bien, pero hacen falta muchas más cosas, no sólo comida. Hay que pagar la luz, el agua, ropa…

Además de los grandes proyectos tienen otros más pequeñitos, cojines de corazón para las mujeres con mastectomías, guías para los pacientes… ¿Qué importancia tienen estos pequeños proyectos?

Mucha. Son muy importantes. Las guías están teniendo mucho éxito. El texto lo hacen las enfermeras y nosotros pagamos el diseño y la imprenta. Tienen muy buena acogida. Todas son muy buenas, pero la de quimioterapia es especialmente útil porque cuando te dan la información en el hospital estás en un momento en el que no te enteras de casi nada. Si tienes una guía fácil de leer, que no usa términos muy técnicos, luego, con calma, lo asimilas mejor. Además, la familia también puede leerla y entender algo mejor lo que está pasando el enfermo. Estamos pensando en hacer una especie de diario, pequeño, para entregar a los pacientes y que la enfermera o el médico le apunten la medicación y en el que ellos puedan anotar cuándo la toman. Conozco personas que no se acuerdan de si las han tomado o no. Primero lo haremos en papel y luego haremos una versión web. También pueden apuntar si se han sentido mal algún día o si les ha pasado algo extraño para poder explicárselo al médico, que luego a veces no se acuerdan.

¿Cómo han vivido los enfermos de cáncer este año y medio tan raro?

Puedo hablar por lo que me han contado varias amigas. Una ha estado muy bien porque vivía en el campo con su perro y su familia y lo ha llevado bien. Otra vivía en un piso y lo pasó mal. Como a todos, el covid lo ha hecho todo más duro, también la enfermedad. Ha sido mucho más dura.

Sin besos y sin abrazos en un momento tan duro.

Sí. No podían visitar a sus amigos, a su familia… Ni ellos ni nadie. Al principio, cuando no se podía salir, era duro para todos, también para los enfermos de cáncer.

No quiero ni pensar en enfermos terminales en esa soledad y ese encierro.

Sí. Exacto. Duro, muy duro. Nosotros perdimos a dos amigos.

Lo siento mucho. Uno de sus objetivos cuando llegó al cargo era que la población no británica de la isla conociera más a la asociación. ¿Lo ha conseguido?

Estamos aún en ello. Los premios están haciendo que la gente nos conozca más, que vea que estamos haciendo muchas cosas. Los premios son buenos porque la gente empieza a conocernos aunque piensa que por la fiesta de Navidad vienen 5.000 o 6.000 personas en un día a vernos. Lo que pasa es que como no la usamos para informar, no estamos encima de ellos, pues igual la gente no era consciente de ello.

¿Qué significa recibir un premio?

Un orgullo y un reconocimiento de la gente de que estamos aquí para ayudar. Es un orgullo para los que estamos en el comité, que son estupendos, como para los socios y los voluntarios, que somos muchos. Y también para nuestras familias, que tienen que aguantar mucho cuando estamos organizando eventos.

¿Con ganas de seguir?

De momento sí. No sé por cuánto tiempo, pero de momento sí.

Júlia Ribas, pintora: «Es esencial dar sentido a las pequeñas cosas de la vida»

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De una manera natural, acompañando a su padre que también era pintor a sus salidas al campo, Júlia Ribas aprendió a plasmar sus pensamientos sobre lienzos, tablones y papel. Sus últimas creaciones llegan al Club Diario bajo el título ‘Racons’, justo 25 años después de su primera exposición, ‘Moments’.

‘Racons’, rincones, es el nombre elegido por Júlia Ribas para la exposición que inaugura mañana en el Club Diario de Ibiza. La muestra, que coincide con el 25 aniversario de su primera exposición, está formada por una gran cantidad de obras inéditas pero con un guiño a algunas sus creaciones más icónicas. La exposición se puede visitar hasta el 29 de octubre; lunes, martes y miércoles de 11 a 13 horas y jueves y viernes de 18 a 20 horas , excepto los días festivos.

‘Racons’ coincide con los 25 años de su primera exposición ‘Moments’. ¿Qué más coincidencias hay?

En esta exposición de ‘Racons’ intento expresar la importancia de atesorar y disfrutar de los recuerdos y las pequeñas cosas que van tejiendo nuestra vida. Los rincones son los pequeños momentos que atesoramos y a los que recurrimos en los espacios de intimidad. En estos 25 años he compartido muchos momentos, miedos y alegrías que están ahí, en los rincones.

¿Cuáles son sus rincones favoritos?

La naturaleza siempre está muy presente en mi obra y en mi vida. En estos momentos mis rincones están en el mar y se podría decir que en toda la isla. Creo que en Ibiza, todos tenemos nuestro rincón favorito. Por ello, es importante proteger y cuidar los lugares que nos hacen sentir bien, porque además son patrimonio de todos.

« Con la pandemia hemos comprobado lo importante que es el apoyo mutuo»

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¿Cómo plasma estos rincones en las obras que expone en el Club Diario de Ibiza?

Casi todas las piezas son fondos marinos. Algunos cuadros son blancos, con relieves que representan la vida, y en ellos los recuerdos están presentes con un toque de color en una esquina. Todo está relacionado con nuestro entorno, el mar, las calas, en definitiva, la isla en la que vivimos.

Se trata de obras con mucho color.

Esta vez ha surgido la luz, quizá por el sentimiento de esperanza tras un periodo de reflexión y de sensibilidad donde todos lo hemos pasado mal. Con el color, en este caso a base de pigmentos y acrílicos, intento transmitir lo importante que es dar sentido a las pequeñas cosas de la vida.

¿Este es el motivo por el que la mayoría de las obras de ‘Racons’ son de pequeño formato?

Sí claro, es mi manera de potenciar las pequeñas cosas. Además, de varias decenas de cuadros en esta exposición he montado pequeñas instalaciones.

Aunque el mar es el eje de la muestra, también cuelga una gran higuera, uno de los iconos de su obra en los últimos años.

Es verdad que la higuera está muy presente en mi obra. Con ella quiero valorar la importancia de luchar en común, expresar que nos necesitamos todos. Las estacas que sujetan las ramas simbolizan el apoyo que nos debemos dar entre todos para que crezcan bien las hojas. Precisamente, con la pandemia hemos comprobado lo importante que el apoyo mutuo.

La naturaleza y el trabajo en series temáticas son quizá dos de las características de su obra.

En mi obra la naturaleza y el paisaje están siempre presentes, aunque sea de forma abstracta. También es verdad que pinto series muy largas, a veces, he desarrollado un tema durante diez años que por supuesto, va evolucionando. Al mismo tiempo suelo trabajar con otra serie lo que me hace descansar y reflexionar sobre el trabajo de una y otra.

Marc Tur, Helen Watson y Grupo Empresarial Paya, Premis Diario de Ibiza 2021

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Los Premis Diario de Ibiza reconocen este año tres trayectorias ejemplares, cada una en su ámbito: el atleta Marc Tur, la presidenta de Ibiza y Formentera contra el Cáncer, Helen Watson, y el Grupo Empresarial Paya de Formentera. Los galardonados recogerán sus estatuillas, esculturas originales del artista Pedro Hormigo, el próximo día 14 de octubre en el transcurso de un acto que se celebrará en el Club Diario y que tendrá aún aforo reducido, debido a la aplicación de las normas anticovid. La gala está patrocinada por Facsa, Consell de Eivissa, Consell Insular de Formentera, Ayuntamiento de Sant Antoni, Ayuntamiento de Santa Eulalia y Ayuntamiento de Sant Joan.

Helen Watson recibe el premio a la Acción Social por su labor altruista e incansable para conseguir, junto a los demás voluntarios de IFCC, mejoras en la atención de los enfermos de cáncer de las Pitiusas, así como en la prevención y la detección precoz de los tumores.

El Grupo Empresarial Paya ha sido distinguido con el premio a la Iniciativa Empresarial, que valora la trayectoria de esta empresa familiar surgida de una pequeña tienda que se convirtió, gracias a la visión emprendedora de José Costa Mayans, Pepe Paya, en uno de los grupos empresariales más importantes de Formentera.

Por último, el atleta Marc Tur ha sido designado Personaje del Año por su destacada actuación en los Juegos Olímpicos de Tokio, donde estuvo a punto de lograr la medalla de bronce tras protagonizar una carrera de casi cuatro horas en los 50 kilómetros marcha, en la que estuvo al borde del desfallecimiento debido al esfuerzo sobrehumano.

Un gran impulso a la cultura

Convenio de colaboración entre Fundació Baleària y Diario de Ibiza. Desde marzo a junio la fundación de la naviera ha organizado en el Club Diario de Ibiza cuatro exposiciones cuyo objetivo principal ha sido promover el intercambio cultural entre artistas de las Balears y de la Comunidad Valenciana. Eivissa ha tenido así la oportunidad de disfrutar de obras de artistas de una enorme trayectoria.

Encontrar un tema más adecuado era imposible, así que la Fundació Baleària inauguró en marzo su andadura en el Club Diario de Ibiza con la exposición ‘Universo Confinado’. Una muestra donde destacados artistas valencianos expresaron cómo fue el confinamiento para ellos. El comisario, Eduardo Alcalde, les pidió como eje central la mascarilla.Un gran impulso a la cultura

Francesc Florit ante una de sus obras de ‘LligaMents’. J. A. Riera

Esta muestra fue el primer fruto de la colaboración de la naviera con Diario de Ibiza, cuyo objetivo era facilitar el intercambio cultural entre artistas de las islas y de la Comunidad Valenciana, donde la Fundació Baleària está fuertemente implantada.Un gran impulso a la cultura

En mayo, José Manuel Menéndez Rojas tituló su exposición ‘Inundacions’. J. A. Riera

El artista menorquín Francesc Florit Nin mostró en abril con ‘LligaMents’ sus reflexiones sobre los vínculos entre la especie humana y la naturaleza.Un gran impulso a la cultura

Rafael Armengol, Cristina Martín, Ricard Pérez, gerente de la Fundació Baleària, y Joan Serra, delegado de Baleària en Balears, en la inauguración de ‘D’ombres i llums’. V. M.

Tras Menorca llegó Mallorca con José Manuel Menéndez Rojas y su muestra ‘Inundacions’, que reflejaba su modo de ver al ser humano frente a la naturaleza.

Para cerrar esta primera relación de la Fundació Baleària con el Club Diario de Ibiza, nada mejor que un artista consagrado como Rafael Armengol. En ‘D’ombres i llums’ mostró una veintena de óleos que plasman las luces y sombras de la historia a través de personajes como Hipatia de Alejandría, Nerón o Mao Tse-Tung.

Rafael Armengol clausuró las exposiciones organizadas por la Fundació Baleària en el Club Diario de Ibiza.

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Rosa María Alberdi Castell: «Las enfermeras se queman porque las condiciones de trabajo son horribles»

Es la primera enfermera española doctora honoris causa. Ha habido que esperar mucho para que hubiera una, ¿no?

Sí, creo que tiene que ver con el reconocimiento y la importancia que se da al trabajo de las enfermeras. Teníamos varias extranjeras y la única española soy yo. Cuando me lo dieron dije que el camino hacia el doctorado lo habíamos hecho todas, un camino hacia la normalización. Es normal que haya enfermeras españolas doctoras honoris causa, lo anormal es que no hubiera ninguna y que ahora sólo lo sea yo. Las universidades deberían reflexionar.

¿Por qué cree que es así?

Mira, estoy leyendo ‘El infinito en un junco’, de Irene Vallejo, un libro maravilloso. Ella habla de las costumbres, de Herodoto, y dice que no hay nada más fuerte que las costumbres. Además, todo el mundo piensa que las suyas son las mejores. Nos pasan dos cosas. La primera es que las enfermeras españolas venimos de la parte no reformada del Concilio de Trento. En la parte reformada los cuidados quedan abandonados, hay una etapa oscura, mientras que en la parte católica, que no se reforma, contamos con la ayuda de las religiosas, que siguen cuidando, como siempre han hecho. Lo bueno de esto es que cuentas con ese caudal de energía, pero lo malo es que se confunde vocación con sumisión. Una enfermera debe tener interés por lo que hace, vocación, pero no hay que confundirla con una vocación de carácter religioso. Eso nos ha lastrado.

Hablaba de dos cosas. ¿La segunda?

Pues que es una profesión profundamente feminizada, con más de un 80% de mujeres, y reproducimos los estereotipos de género femeninos. Esto dificulta que sea natural que tomemos la palabra en los ámbitos de decisión. Con el covid se ha visto claramente que las enfermeras son insustituibles, indispensables, la pera. Pero si te paras a pensar qué hemos hecho diferente, la respuesta es, en realidad, nada. Hemos hecho lo de siempre, pero en condiciones extraordinarias. De riesgo, inseguridad y peligro. Y con incertidumbre. Se ha visto lo extraordinario del trabajo de las enfermeras.Rosa María Alberdi Castell: «Las enfermeras se queman porque las condiciones de trabajo son horribles»

Rosa María Alberdi, el viernes, en la puerta del Club Diario.Vicent Marí

Faltan enfermeras.

Sí, hay una falta enorme que tiene que ver con la poca valoración que tenemos en nuestro país, con la precarización de los puestos de trabajo y, sobre todo, con la política de recortes terrible que se produjo a partir del 2012. Las enfermeras aportan algo imprescindible, el acompañamiento en cualquier circunstancia de la vida. Los médicos luchan contra la muerte, son importantísimos, giran alrededor de la patología. Nosotras, de la vida. Es una profesión indispensable, pero los cuidados están vinculados a lo femenino.

¿En su caso, fue antes la psicología o la enfermería?

Soy una enfermera muy extraña. Llegué de rebote. Estaba estudiando Psicología y me di cuenta de que a la carrera le faltaba mucho contenido de fisiología, anatomía… Conocimiento del cuerpo humano. Así que combiné ATS, que es como se llamaba antes, con Psicología, Las acabé las dos a un tiempo, encontré trabajo enseguida de enfermera y me topé con el concepto del cuidado, mirar al otro con un interés especial, atenderlo como lo haría él mismo si pudiera, y se metió en mi vida. Descubrí una pasión. Y sigo apasionada.

Psicología y enfermería, ¿se alimentan una a la otra?

Sí, creo que las personas miramos el mundo muy influenciadas por lo que hemos estudiado, por aquello a lo que nos dedicamos. Estudié Psicología porque tenía una voluntad de colaborar con el otro, de ayudar, y la enfermería vino para llenar aún más esa mirada. No se han peleado ni molestado nunca. Se complementan.

De hecho, imagino que en el día a día una enfermera tiene que hacer mucho de psicóloga.

Han estudiado psicología en la carrera. Las intentamos formar para que atiendan a una persona en todos los ámbitos. Una enfermedad no define a una persona, quizás la limita, la hace sentirse sola, la hace sufrir… Pero no la define. La enfermedad es una parte de ella, no todo. La nuestra es una profesión muy compleja que necesita mucha reflexión. Es evidente que hay que saber muchas técnicas y medicación para controlar la seguridad del paciente, pero sobre todo debes tener una mirada de cuidado que te haga entender que las necesidades de una persona concreta, que son generales, se configuran de una manera determinada en esa persona. Si giras sólo alrededor de la enfermedad, eso no lo ves. Es evidente que no tratas igual a una persona de 47 años de 50 kilos que a una de 70 que pesa 90. Esto lo saben también los médicos, pero su punto de atención está en otro lado.

«Los médicos giran alrededor de la patología, nosotras, las enfermeras, de la vida»

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Es profesora en la UIB, ¿qué es lo que más le interesa que aprendan sus alumnos?

Que demuestren su competencia en intentar entender cómo pueden atender a una persona determinada. Esto es fácil de decir y difícil de hacer. Hay ayudas y métodos para dejar de fumar, por ejemplo, pero no es tan sencillo. Mira, hace poco hablábamos del caso de una mujer que necesita oxígeno y que fuma. Ante esta situación, su médica se enfada. Su enfermera se plantea conseguir que no fume junto al oxígeno. Luego ya veremos. Si no puede dejar de fumar, que lo haga, pero de forma segura. Y hay que pensar por qué fuma a pesar de que se ahoga.

¿Todo esto se aprende o tiene que venir de serie?

Los alumnos llegan a la facultad porque tienen interés en ayudar. Vocación. Aunque esta palabra está un poco denostada, yo la defiendo. Piensa que cuesta mucho entrar en Enfermería, tienes que tener un notable.

No es que escojan Enfermería porque no pueden estudiar Medicina, como se decía antiguamente.

Exacto. No vienen rebotados de otras carreras. Y es una carrera muy exigente. Cuando alguien intenta estudiar Enfermería trabajando al mismo tiempo siempre les digo que no pueden hacerlo por lo exigente que es. Los alumnos nos llegan con una llamita encendida y se trata de que la sepamos convertir en una brasa, que no se apague.

Y que no se convierta en una hoguera, que si no acaban quemados, supongo.

Las enfermeras se queman porque las condiciones de trabajo son horribles. La precarización, cambiar constantemente de lugar de trabajo. Para hacer un plan de cuidados debes tener tiempo para conocer a esa persona, no puedes estar una semana aquí y otra en la otra punta de la isla. Así no puedes hacer un seguimiento ni un plan serio. Esta precarización realmente hace mucho daño y hay que combatirla. Si la gente no trabaja en las mejores condiciones posibles no puede hacer bien su trabajo.

«Hemos hecho algo que va en contra de la supervivencia, proteger a los más débiles. Es un milagro»

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Si fuera la consellera de Salud, ¿qué decisiones tomaría?

Pues las que se han tomado, como poner en marcha las oposiciones y crear plazas en propiedad. Trabajaría para intentar que los gestores trabajen para sus empleados, para que trabajen de la mejor forma posible. Para que se ofrezcan los mejores cuidados, las enfermeras deben trabajar en las mejores condiciones.

¿El principal escollo para esto aquí es la falta de enfermeras?

Ése es un problema muy grande. Tenemos en la facultad una presión tremenda. Recuerdo cuando, tras el decreto de 2012, los enfermeros acababan la carrera y se tenían que ir a Inglaterra y Alemania. Ahora es al revés. Se los rifan. Es un problema grandísimo la falta de enfermeras. Estamos trabajando con las consellerias de Salud y Educación para aumentar el número de personas que se pueden formar en la UIB.

¿Qué pasa con la especialización de las enfermeras?

Pues tenemos reconocidas una serie de especialidades. Comunitaria, salud mental, pediátrica, geriátrica… Pero el sistema sanitario no tiene previsto cómo provechar este conocimiento. Te especializas en salud mental, por ejemplo, que cuesta dos años, y te llaman para trabajar en quirófano. En el sistema sanitario no están definidas estas plazas,sólo las matronas. Con todo el lío que hemos tenido en las residencias… Imagina que cada una tuviera una enfermera geriátrica. Estamos en un momento de lucha. Las enfermeras no queremos excepciones, queremos la normalidad. Como las mujeres. Movimientos como el #Nursingnow están poniendo en evidencia a los sistemas sanitarios. La alta política debe darse cuenta de que las enfermeras deben estar en la toma de decisiones. Su mirada es necesaria.

Habla de la política, usted ha estado en ese bando. ¿Qué se pierde entre lo que se quiere hacer y lo que al final se hace?

Nunca tuve cargos de gestión política, tampoco los quise. Me gusta la política legislativa, parlamentaria. Cuando me invitaron a entrar no había estado, siquiera, en un partido político, era independiente aunque había estado muy cerca del PSOE en la conselleria andaluza de Salud. Tuve la suerte de entrar en el Parlamento, que me enseñó la importancia de la política. Establece derechos, las condiciones en las que pueden exigirse y prever los recursos necesarios para ello. Me pareció una herramienta brutal.

Una herramienta sí, pero ¿qué pasa luego?

Es cierto que hay un decalaje entre lo que estableces y su gestión. Mira, soy del comité de ética asistencial y he estado muy implicada en la Ley de Eutanasia. Es una responsabilidad enorme. Hay que prever objeciones de conciencia, las circunstancias en las que se aplicará, la seguridad… Gente con mala intención ha querido denostar la ley, que es brutalmente garantista, excesivamente garantista, incluso. Cuesta mucho adaptar esta estructura a algo así. Ese decalaje viene de ahí, de la dificultad para convertir los objetivos políticos en gestión porque no puedes decidir solo, no tienes los recursos o hay que priorizar.

« Se ha visto que las enfermeras somos indispensables, pero no hemos hecho nada diferente»

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Tengo la sensación de que hay una épica del dolor. Sufrir está mejor visto que decir que no puedes más.

Sí. Claro. Venimos de parirás con dolor y de ganarás el pan con el sudor de tu frente, de una tradición en la que se ha visto la enfermedad como un camino de salvación o una forma de honrar a Dios. También hay un gran error. La gente dice que si alguien tiene dolor no hay problema porque se puede evitar. ¡Claro! Pero no el sufrimiento, que tiene un componente subjetivo enorme. Esto cuesta mucho entenderlo cuando crees en una verdad indiscutible. Un tetrapléjico no puede sentir dolor, pero sí sufrimiento. Y ese sufrimiento no lo entiendes si crees que el sufrimiento es dolor. Tú no lo entiendes, tú no lo harías, perfecto, tienes la objeción de conciencia, pero tú no puedes decidir por otro.

¿Cree que habrá más médicos objetores que enfermeras?

No lo sé, es una pregunta que también me he hecho. No tanto por el número de unos y otras sino por el hecho de que tendremos que pensar mucho en estas personas que tendrán que acompañar a la gente en el proceso. Será muy complejo. Y crudo. He pensado mucho en cuando estos profesionales se enfrenten a un paciente que les diga que quiere que le ayuden con una eutanasia o un suicidio asistido. Confío en que habremos sabido establecer la relación con este paciente para acompañarlo y en que seremos lo suficientemente humildes para entender su decisión, una vez seguros de que no tiene una enfermedad mental, no está condicionado y de que dispone de los cuidados paliativos adecuados. Que padece un sufrimiento insoportable. Será complicado administrar un medicamento que sabes que producirá la muerte. Pero sé que sabremos acompañar al paciente y también acompañarnos unos a otros.

Llevamos años presumiendo de la sanidad pública española. ¿El covid ha dejado al aire sus vergüenzas?

En centros de salud y hospitales hemos hecho las cosas de la mejor forma posible. Lo que ha puesto de manifiesto la pandemia es que había otros ámbitos, como las residencias. No hemos entendido que estos lugares en los que viven las personas no son sólo sus casas, que debían tener una mirada de cuidados. No se trata de medicalizar las residencias, sino de aplicar cuidados que impidan que los usuarios estén en la fragilidad en la que se encontraban. Si algo se ha hecho mal es porque teníamos mucho miedo o porque pensábamos que era la mejor forma de hacerlo. Pasaba esto en las residencias, pero al mismo tiempo teníamos los hospitales llenos, no teníamos equipos de protección, no sabíamos nada de la enfermedad, caían enfermos los sanitarios… Éstos, desde la más alta cúpula hasta abajo, lo han hecho todos muy bien. Han estado donde debían estar.

« Para dar los mejores cuidados las enfermeras deben trabajar en las mejores condiciones»

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¿Y ahora?

Pues ya no tenemos esa presión y vemos que nos hemos dejado a muchos enfermos crónicos por el camino y muchos diagnósticos por hacer. Nos tenemos que poner las pilas con esto. Y con la vacunación, que es lo que nos da esperanzas, pero sobre todo con lo que hemos dejado atrás porque teníamos las UCI a tope y todos los sanitarios dedicados al covid. No puede ser que aún se atienda por teléfono en algunos centros de salud. Nos tenemos que poner en serio.

¿Ha echado de menos alguna decisión política durante la pandemia?

He pensado muchas veces en la enorme responsabilidad que están teniendo. Algunos de los que toman decisiones son amigos, gente a la que quiero. Creo que se han dejado la piel, han hecho lo que han podido. ¿Que luego saldrá que se han equivocado? Ya veremos qué pasa. Creo que ha habido una dedicación extrema a intentar salvar el mayor número de vidas que ha tenido como consecuencia un debilitamiento de la economía: ERE, ERTE, paro, los comedores sociales llenos… Lo primero era intentar salvar vidas y hemos vivido varios milagros. El primero, que nuestra sociedad ha hecho algo que va en contra de la supervivencia: cuidar primero a los más débiles, vacunarles. El segundo, que las vacunas sean gratuitas. Y no hablo de nuestro país, sino de otros con sistemas liberales, como Estados Unidos. Mientras todas y cada una de las personas de este mundo no estén libres de covid no lo estaremos ninguno.

O sea, que es optimista.

Sí, tengo una mirada optimista de la humanidad. Está claro lo que ha pasado, las muertes en soledad, por ejemplo, pero veo lo que hemos conseguido. Lo que quiero saber ahora es de dónde ha salido el virus.

Lorena Torres: “Ni soñaba con estar en la NBA”

“Desde el principio me han gustado los deportes que te machacan mucho”, ha contado Lorena Torres en el coloquio ‘De Ibiza a la NBA’, que ha tenido lugar esta tarde en el Club Diario de Ibiza. Lorena Torres ha asegurado que nunca soñó con estar en la NBA y que simplemente se ha centrado en hacer bien lo que tenía que hacer en cada época de su vida. Así, con constancia, dedicación y esfuerzo, las oportunidades que ni siquiera se planteaba llegaron a su vida, relata.

Lorena Torres empezó con cuatro años bailando en la escuela Capricorn de Ibiza. Tres años después, pasó a la gimnasia deportiva, que por recomendación médica dejó de lado por la natación sincronizada. Con la ‘sincro’ llegó a Barcelona, con el Club Kallípolis, que le sirvió de trampolín al Centro de Alto Rendimiento Joaquín Blume, donde llegó con una beca.

Con este currículum en sus edades más tempranas, tuvo claro siempre que quería dedicarse al mundo del deporte, así que se licenció en INEF Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en Barcelona y cursó varios másteres en distintos países. Empezó en el mundo laboral en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, donde trabajó 12 años y con varias disciplinas deportivas como el tenis o el golf. Desde el CAR de Sant Cugat se trasladó a la cantera del Barcelona de baloncesto. También trabajó en 2013 con el equipo español de natación sincronizada, donde realizó un plan físico a medida para las nadadoras, entre las que se encontraba Ona Carbonell.

Su empeño y conocimientos le permitieron llegar en 2015 a trabajar en la mejor liga de baloncesto del mundo: la NBA. En Estados Unidos ha trabajado con los San Antonio Spurs, equipo en el que ejerció durante cuatro temporadas como coordinadora del departamento de ciencias del deporte. Tras esta experiencia, se enroló con los Sixers de Filadelfia, donde la temporada pasada fue la directora del departamento de rendimiento.

“Cuando haces deporte sacrificas muchas cosas, pero no duele”, ha admitido Lorena Torres después de asegurar que no cambiaría nada de su vida. En cuanto al futuro, no tiene “ni idea” de que le deparará. “Intentaré, como siempre, disfrutar al máximo y dar lo mejor de mí”, ha zanjado.

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